Dos mil millas por la Costa Oeste (I)

Las rutas por carretera son una gozada para el viajero experimentado. Si no tienes miedo a conducir fuera de tu ciudad o tu ruta habitual, si no te importa ir cambiando de hoteles y no te estresa el trabajo extra de preparación que siempre requieren, si tu objetivo es exprimir los días al máximo, esta forma de viajar cumple todos los requisitos. Desplazamiento constante, novedades cada día, un punto de aventura y de sorpresa.
No hay roadtrip más famoso en el mundo que el de la Costa Oeste de Estados Unidos, y su fama la tiene bien ganada. Es un trayecto absolutamente espectacular con tremendos cambios de paisaje, panorámicas increíbles, ciudades fascinantes, parques naturales bellísimos, y todo con una infraestructura turística perfectamente preparada. Es EL VIAJE, tan cinematografiado y mitificado, con todo merecimiento.

Ahora bien, hay que planificar y eso siempre supone un esfuerzo. Hablamos de meses de antelación para poder comprar unos billetes de avión con precios razonables, muchas vueltas a los hoteles con mejor relación calidad-precio en la ruta y muchas horas de lectura en webs, blogs, guías en papel y de exprimir el Google Maps para ir lo mejor preparados posible y minimizar riesgos.
Recorrí el oeste de Estados Unidos en el año 2015, durante la primera quincena de octubre. Fueron 14 noches pero podrían haber sido 20 o 25, quién sabe. Si habéis hecho una ruta parecida sabréis de qué os hablo y si estáis pensando en hacerla no escatiméis días porque siempre podréis incorporar etapas. En total hicimos 2.000 millas (unos 3.000 kilómetros) incluyendo el callejeo por el interior de las ciudades y cada una de ellas valió la pena.
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Mapa general de la ruta, con inicio en Las Vegas y final en Los Ángeles
Elegimos octubre para evitar los calores veraniegos del desierto y al mismo tiempo para buscar un tiempo suave, y antes de que cambiaran la hora para tener más sol vespertino y poder conducir con luz natural.
Nuestra ruta partió de Las Vegas e hicimos noches en Page (Arizona), Monument Valley, Barstow (California), Parque Nacional de las Secuoyas, San Francisco, Carmel, San Simeon y Los Ángeles. Incluimos ciudades, desiertos, bosques, la mítica Ruta 66 y el mar. Era sobre el papel el viaje perfecto y cumplió con las expectativas.
(Nota: No está incluido el Gran Cañón del Colorado porque ya lo conocíamos de un viaje anterior. De lo contrario, considero absolutamente imprescindible su visita en la ruta de la Costa Oeste)

En todos los destinos dormimos en cadenas hoteleras tipo “Inn” de las que están presentes en cientos de ciudades americanas, salvo en Monument Valley donde nos quedamos en el The View, que responde muy bien a su nombre. Si no sois de reservar con antelación también es una ruta ideal para perezosos, porque las carreteras están llenas de moteles y antes o después acabarás encontrando sitio salvo en temporada muy alta.
La etapa más corta fue de 2,5 horas dd coche y la más larga de 8  (más paradas) y resulta muy conveniente que haya dos conductores o más que se repartan la kilometrada.
DÍA 1. MADRID LAS VEGAS
Volamos con American Airlines desde Madrid, con escala en Chicago. Son en total 15 horas de vuelo más las 3 horas de tránsito y llegas, evidentemente, derrengado, así que ese día no hay cuerpo (ni tiempo, realmente, porque se te va el día entero) para mucho más que la recogida del coche de alquiler y el traslado al hotel.
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En Chicago, haciendo escala y postureando 🙂
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Sobrevolando la Hoover Dam, oasis acuático en el desierto de Nevada, minutos antes de aterrizar
Aterrizamos en el aeropuerto Mc Carran cuando estaba ya cayendo el sol, con 9 horas menos que en España. Tras recoger maletas rodeados de máquinas tragaperras (sí, la leyenda es cierta, las tragaperras están por todos los rincones a partir de la propia sala de recogida de equipaje) y desde allí cogimos un autobús interno del propio aeropuerto que te lleva al centro de alquiler de coches, un edificio gigantesco donde están todas las compañías.
Tú solo tienes que acercarte a tu mostrador (el nuestro era el de la empresa Álamo) y presentarte. Ellos ya saben todos los datos de tu reserva y tras el papeleo te dirigen al parking. Nosotros habíamos pedido un todocamino y nos enseñaron varios aparcados allí mismo. Puedes montarte un momento en ellos, abrir el maletero y escoger el que más te guste, siempre que sean de la misma categoría.
Salimos con el coche y nos dimos una vuelta mínima por los alrededores para situarnos, nos paramos en un callejón y allí conseguimos cambiar el idioma del GPS de polaco a español. Fue un milagro dar con algo parecido a “reiniciar” y todavía no sé cómo lo hicimos navegando por menús ininteligibles, pero cuando por fin lo conseguimos pudimos dirigirnos al hotel. (Moraleja: antes de arrancar comprobad que el GPS está, como mínimo, en inglés).
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Nuestro hogar por unas horas era de la cadena La Quinta Inn, que está por medio Estados Unidos y ofrece hoteles de buena relación calidad-precio. Dentro de la cadena La Quinta puede haber diferencias de categoría, estado de conservación o renovación, y este ha sido de los mejores establecimientos que he probado. Habitación super grande, dos camas king y al lado del aeropuerto (se llamaba Airport South) por un coste razonable. Es totalmente recomendable si no queréis ir a los casinos por que se os vaya de presupuesto o si no es la primera vez que estáis en Las Vegas como era nuestro caso. La ciudad ya la conocíamos y la íbamos a “usar” simplemente como punto de partida.
Una vez instalados mínimamente, sin deshacer maletas porque total íbamos a despedirnos de esa habitación dentro de 10 horas, nos comimos lo que habíamos comprado en un bar del aeropuerto y a dormir.
Al día siguiente empezaba la ruta y necesitábamos descansar. Nos esperaba mucha carretera y muchas emociones….

Continuará…

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Primer vuelo: Madrid-Chicago
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Segundo vuelo:Chicago-Las Vegas
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Las Vegas, al fondo, tras la alambrada del aeropuerto. No todo va a ser glamour 😉
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Es habitual encontrarse la Biblia en el cajón de la mesilla de los hoteles de Estados Unidos. En Nevada y Utah, además, te incluyen la mormona por el mismo precio

4 comentarios en “Dos mil millas por la Costa Oeste (I)

  1. Pingback: Dos mil millas por la Costa Oeste (II). Las Vegas-Page (Arizona) – ViaHeroconH

  2. Pingback: Ventajas e inconvenientes de viajar en coche (propio o de alquiler) – ViaHeroconH

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